domingo, 26 de abril de 2026

Diezmar sí o no (Parte 21)

Diezmar sí o no (Parte 21)

Continuación…

El pobre israelita no estaba exento de ofrendar según la biblia, solo de diezmar. Sin embargo Dios mira con agrado al pobre que ofrenda en medio de su necesidad (recordemos la ofrenda de la viuda).

Pero ¿es porque Jesús habló del diezmo y porque su historia se narra en el Nuevo Testamento (los evangelios de Mateo y Lucas específicamente) que es válido para nosotros por cuanto esos libros fueron colocados en esta “segunda” parte de la biblia y por consiguiente son del nuevo Pacto?, Respuesta: Pues tampoco.

Aunque la historia de Jesús se narra en dichos evangelios del Nuevo Testamento, y se escribieron ya en la época de la Gracia, son relatos históricos que ocurrieron previos a ella y muestran la vida de Jesús cuyo período de vida se da con, en y bajo las condiciones del Antiguo Testamento.

Observe: es la sangre del Señor (la gestora del Nuevo Pacto o Testamento), la cual no ha sido derramada todavía para ese momento. Jesús está en pleno desarrollo de su ministerio. Antes de la cruz todo lo que Él hace y enseña sucede dentro del período del pacto antiguo ratificado por derramamiento de sangre de animales (Antiguo Testamento).

El límite de ambos Testamentos lo establece la sangre de la cruz. No sucede de otra manera. No el nacimiento sino la muerte de Cristo (el Cordero de Dios) es lo que da comienzo a la nueva era de la gracia regida por un Nuevo Pacto.  Jesús vive bajo la Ley y además la cumple a cabalidad, pero también le da fin con su muerte. Así que el concepto del diezmo que posee el Señor, es conforme total y plenamente bajo la Ley mosaica.

Cuando el Señor dijo: “la justicia, la misericordia y la fe era necesario hacer sin dejar de hacer aquello (el diezmo)” (Mateo 23: 23), lo dijo a los judíos y más específicamente a los escribas y fariseos hipócritas (todo dentro del contexto y plena época del antiguo pacto). Nada tiene que ver con nosotros los gentiles cristianos que vendríamos a pertenecer al pueblo de Dios mucho tiempo después de la cruz ya en esta nueva era de la Gracia y ni aún con la iglesia que nacería también después de la cruz.

Continuará…


domingo, 19 de abril de 2026

Diezmar sí o no (Parte 20)

Diezmar sí o no (Parte 20)

Continuación…

Hay cientos de miles a quienes les da pavor siquiera pensar en abandonar su religiosa idea del diezmo o que se hable mal de ella, aunque ni siquiera sean fieles diezmadores.

Pero profundicemos un poco más en el Nuevo Testamento. ¿Por qué? Porque aún si comprendidos ahora sí el diezmo israelita legítimo y quisiéramos llevarlo a la práctica porque es el bíblico, para muchos el que aparezcan referencias neotestamentarias, es porque nos concierne; ¡pero espere un momento!, ¡No se vaya a un hueco!

Comenzamos preguntándonos si Jesús practicó el diezmo verdadero (el legítimo judío), porque si lo hizo siendo Él el Señor, entonces nosotros debemos hacerlo también -como concluyen muchos- porque debemos seguir las pisadas del Maestro. Pero veámoslo objetivamente y con el conocimiento obtenido en la biblia.

Todos sabemos que Jesús no fue un empresario, hacendado, dueño de viñas ni ganado. Más bien la biblia nos lo muestra como alguien financieramente moderado dentro del rango de pobreza, quien dijo de sí que no tenía dónde recostar su cabeza. Entendemos claramente que no se trata literalmente de no tener ni cama donde acostarse (como un indigente), sino más bien no tener o procurar posesiones. Sabemos que él no fue hombre rico ni lo buscó nunca.

Así que esta información deja ver que Jesús entonces estaba exento de diezmar. No hacerlo, no lo hacía transgresor de la Ley porque en realidad ésta permitía legalmente que los pobres no diezmaran.

Si lo hizo (que la biblia no lo dice), fue más allá y posiblemente como un testimonio como judío que fue. Esa es la realidad. Aun así…, ¿Qué conmigo? Respuesta: Yo no soy judío, así de simple.

El mandamiento en concreto fue para ellos. Para ninguna otra nación fuera de ellos valga decir. Porque ellos si tuvieron un sacerdocio avalado por Dios y un lugar (la Jerusalén con el único Templo avalado por Dios que contenía el alfolí -el almacén donde depositar las ofrendas de alimento-) y los altares y toda su liturgia referente a ofrendas y sacrificios.

Continuará…