domingo, 8 de febrero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 10)

Diezmar sí o no (Parte 10)

Continuación…

Abraham obviamente tiene la costumbre de honrar a aquellos dioses con sus ofrendas podemos imaginarlo según dicho contexto y cuando conoce al Dios verdadero también procurará hacerlo más no sabe cómo, pero lo hará al tener la primera oportunidad. Y esta se le presentará dentro de un tiempo.

En Génesis 14 leemos la historia cuando Abraham peleó y venció a Quedorlaomer y los reyes que con él estaban y obtiene un gran botín de guerra. A su regreso es recibido por varios reyes entre los que se encuentra Melquisedec Rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo (note que no existía un sacerdocio formalmente definido entre los hombres que lo fueran del Dios verdadero y aparece este Melquisedec en escena, siendo de una orden sacerdotal mayor a cualquiera existente hasta ese momento y desde entonces por siempre).

Dicho personaje no tiene fin ni principio de días, sin padre ni madre, sin genealogía, y Abraham es bendecido por él quien así mismo le da pan y vino. Abraham reconoce un ministerio santo del Dios verdadero en Melquisedec y decide honrar a su Dios entregándole a aquel varón la décima parte del botín. (No podemos perder de vista este hecho asombroso porque tiene una revelación profunda para nosotros hoy). Si queremos ser bíblicos respecto al diezmo, este acontecimiento es vital.

Ahora bien, este es el primer pasaje en la biblia que presenta a alguien entregando el diezmo a Dios sin que todavía exista Ley Sinaítica, sacerdocio levítico y ni siquiera un pueblo llamado Israel. Abraham es el primer hebreo y de sus lomos saldría el Israel que conocemos hoy mucho tiempo después.

La grandeza y profecía de ese hecho sucedido a Abraham tiene una verdad eterna para nosotros los gentiles. Melquisedec cuenta con unos atestados tan impresionantes como los del mismo Cristo el Señor lo que nos brinda una pista vital que veremos pronto.

Pero no quiero adelantarme. Sólo que note que el diezmo no es de la ley, sino previo a ella. Esto posiblemente ya se lo han dicho quienes justifican el diezmo como algo vigente hoy, pero pierden de vista que dicho diezmo no es el levítico sino el abrahámico. Esto de nuevo es vital en el seguimiento de nuestro estudio.

Continuará…


domingo, 1 de febrero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 9)

Diezmar sí o no (Parte 9)

Continuación…

Tampoco es algo que se le ocurre al diablo; es Dios mismo quien lo implementa cuando sacrifica un animal (derramando su sangre) para dar su piel a Adán y Eva para cubrir su desnudez cuando estos acababan de pecar al principio y se ven totalmente desprotegidos (desnudos) (Génesis 3: 21). Fue allí en que quedó por sentado que el sacrificio de un animal era necesario, que el derramamiento de su sangre podría cubrir el pecado del hombre más no quitarlo.  Cuando Dios les pide el sacrificio de un animal a Caín y a Abel al presentar sus ofrendas mucho tiempo después, se trataba de un recordatorio perpetuo de aquel hecho de redención momentánea. Hasta allí sería como un acto de fe a la espera del sacrificio perfecto que vendría alguna vez.

Ahora los descendientes de Adán y Eva con el pasar de los siglos continúan edificando altares y haciendo sacrificios, pero sus descendientes (la humanidad) ahora alejada de Dios lo utiliza para sus dioses paganos. Pronto, siendo ya una humanidad totalmente enloquecida por el pecado, cruzarán la línea al empezar a ofrecer sacrificios humanos y ya no solo de animales.

Retornando a la historia de Caín y Abel, Caín quiere ofrecer a Dios alimento por ser agricultor, trayendo lo mejor de sus frutos, pero a Dios le desagradó tal ofrenda porque no era por frutos que se obtenía remisión por los pecados como ya vimos, sino por derramamiento de sangre. Era un sacrificio lo que Dios pedía, no alimentos. Y ya conocemos el desenlace terrible y la consecuencia de aquella trágica decisión de Caín. 

Ahora bien, siglos más adelante Abraham proviene de Ur de los Caldeos que ha llegado a ser una civilización pagana alejada del Dios verdadero donde adoraban dioses falsos a los cuales presentaban sus ofrendas.

Continuará…