domingo, 17 de mayo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 24)

Diezmar sí o no (Parte 24)

Continuación…

Así mismo años después de ya tener a su único hijo, Dios le prueba pidiéndole que se lo entregue en sacrificio y Abraham procede a sabiendas que Él le había prometido gran descendencia por medio de ese hijo. Por todo esto se le llega a conocer como el Padre de la fe.

Siglos después Juan el Bautista proclama que Dios puede levantar descendientes de Abraham de las piedras (Mateo 3: 9; Lucas 3: 8). El apóstol Pablo da crédito a aquella fe impresionante y proclama que todo el que es de fe ahora es también descendiente de Abraham (Gálatas 3: 6-9) y por ende recibe igualmente las bendiciones de él. Como puede constatar, acá entramos los gentiles, todos cuantos hemos creído en Cristo, en su Palabra y Obra sin haberlo visto ni escuchado físicamente.  

Que ocurra esta gran fe en Abraham previo a la existencia de un pueblo llamado Israel y se nos ligue con ella a los creyentes gentiles por haber creído igualmente por fe al plan de Dios en Cristo Jesús, me trae gran gozo en darme cuenta como Dios ya me tenía en su propósito de redención. La verdad me conmueve hasta las lágrimas esto tan grande. Repito, sucede antes de un pueblo llamado Israel, de una ley mosaica, y de un sacerdocio levítico y aarónico.

Sí, Dios tenía un pueblo en la mira por el cual vendría la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo tanto para los judíos que creyeran como también para el resto de la humanidad.

Así que al llamar a Abram que luego vendría a ser Abraham, ya está poniendo a caminar su plan perfecto que nos incluye a usted y a mí como creyentes no judíos.

Esto no lo podían aceptar para nada los judíos que consideraban a los gentiles como menos que animales inmundos sintiéndose ellos y solo ellos como los únicos beneficiarios de las bondades y misericordias de Dios. ¡Qué errados que estaban!

Continuará…


domingo, 10 de mayo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 23)

Diezmar sí o no (Parte 23)

Continuación…

No pagaré nunca más el diezmo bajo el concepto religioso y mentiroso de los hombres ni tampoco restauraré el diezmo legítimo judío en mí vida…, sino que ahora aplico, disfruto y vivo plenamente aquel que sí me concierne: el diezmo abrahámico. Este es el que se ajusta más para mí en toda la biblia.

El diezmo abrahámico en su esencia tiene gran valor para mí como gentil creyente. Sí, la riqueza de su enseñanza está en su esencia reitero, no su aplicación momentánea como un hecho histórico allá en el principio. Allí se trató de un botín de guerra y sucedió una única vez en la vida de Abraham. Después de eso no se registra nada en la Palabra de que continuara entregándole más diezmos ni teniendo más relación con Melquisedec. ¿Pudo haber sido? Quizá, pero lo cierto es que su propósito el cuál es eterno sí se cumplió en ese único y glorioso hecho.

No puedo pasar por alto que ese acontecimiento sucedido a Abraham hace de ese diezmo algo muchísimo más hermoso y hasta profético que el diezmo mosaico de los judíos. De hecho es mayor y mejor según nos lo plantea Hebreos. ¡Aleluya!

Existe un tema superior, espíritu e inclusive Revelación preciosa que está contenido en el acto de Abraham para con Melquisedec; en cada uno de los elementos de aquel gesto siendo Abraham quién es. Recordemos que se trata del primer hebreo y padre biológico de los judíos. Pero en dicho momento ni siquiera tiene hijos porque Sara su esposa es estéril, más Dios le ha hecho la promesa de que sería padre de multitudes.

Abraham no sabe cómo hará Dios para cumplirle, y mucho menos cuando pasan los años y no hay vestigios de llegar a tener descendientes, inclusive se acerca ya a los 100 años y Sara tiene casi 90.

Pero él sabe que Dios lo hará, ¡y lo hace! y alcanza a engendrar a Isaac. Un acto impresionante más de esa fe que le caracteriza que inicialmente ya había mostrado al creerle a Dios dejando su tierra y su parentela para que ese Dios que no conocía le llevara a una tierra que tampoco conocía.

Continuará…