Diezmar sí o no (Parte 16)
Continuación…
Esto deja muy mal paradas a las organizaciones eclesiales de hoy día cuyos líderes manejan las finanzas con números que definitivamente no coinciden para nada con lo que dice la biblia que se hacía.
Si para los necesitados además existía un diezmo por aparte y también recoger lo que dejaban los cegadores en el camino en épocas de cosecha, todo indica que en realidad para los pobres existía una clara inclinación porcentual de la balanza a su favor respecto al destino de todos los recursos disponibles. Dios lo dispuso así. ¿Por qué?
La razón simple es que los necesitados en conjunto suman una población muy extensamente importante. Tome en cuenta a todas las viudas que podrían existir en Israel, todos los niños huérfanos, todos los que por alguna razón especial no tenían trabajo quizá por algún padecimiento, enfermedad, o situación temporal inclusive. Sume a esa población los extranjeros que se habían judaizado o que vivían entre ellos que igualmente eran muchos.
La verdad es que hoy, sucede de manera muy similar. Hay muchísimas personas que con trabajo logran llegar a fin de mes o tienen una sola comida en el día. Muchos no consiguen trabajo y tienen que dedicarse a cualquier labor que les venga a la mano para mínimamente sobrevivir. Piense en los muchos que por enfermedad están totalmente dependientes de lo que otros les puedan dar. Hoy por hoy tenemos millones de niños que también quedan huérfanos y muchos hasta abandonados, aunque sus padres viven.
Es titánica la necesidad y la iglesia no está exenta de ello.
Jesús dijo: “a los pobres los tendréis siempre con ustedes” y es totalmente cierto. Sus almas son sumamente preciadas y valiosas para el Dios que les proveyó salvación por medio de su hijo Cristo, quien también dijo “denles ustedes de comer”.
Continuará…