domingo, 11 de octubre de 2026

La costumbre de no congregarse (5° Parte)

La costumbre de no congregarse (5° Parte)

Continuación…

La alerta de Hebreos 10: 25 -aunque usted no lo crea-, es un tema de vida o muerte. No estoy diciendo salvación o condenación de nadie aclaro, sino de obediencia o rebeldía frente al diseño perfecto de Dios que pretende un impacto directo en el ser de cada miembro, resultado natural de cuando los creyentes se juntan en reuniones interactivas.

De nuevo no un simple juntarse así porque así sino de algo que conlleva todo el propósito divino de cimentación del creyente y su crecimiento espiritual. ¡Nada de números, dinero, ni mucho menos control, por Dios!

El solo juntarse sin más ni más no produce nada, al menos en el propósito de Dios, pero el congregarse bíblicamente hablando es una experiencia enriquecedora de vida.

Jesús lo dijo claramente: en medio de dos o tres congregados en mi nombre allí estoy yo en medio de ellos. Es decir, no solo reunidos, sino reunidos bajo Cristo para mutuamente exhortarse como lo define Hebreos 10: 25. ¿Se da cuenta? Si no cumple estos requisitos, lo que usted hace podrá ser cualquier cosa menos congregarse.

Por tanto, si ya dejar de congregarse a la manera de la Palabra representa un peligro definitivo para cualquier cristiano, la costumbre de no congregarse (como los que tomaron la decisión de no asistir a nada para no ver a ningún hermano), los mató hace rato. Eso sin mencionar el congregarse sin sentido de comunidad como lo hacen millones, lo cual es otro agravante para colmo de males. 

¡¡Qué terrible realidad!!

Como si fuera poco, lamentablemente el congregarse en esta era moderna definió todo un protocolo formalizado que se realiza con fidelidad religiosa. Muerte por todo lado. Un robot podría programarse para cumplir a cabalidad dicho protocolo sin problema alguno.

Continuará…


domingo, 4 de octubre de 2026

La costumbre de no congregarse (4° Parte)

La costumbre de no congregarse (4° Parte)

Continuación…

Dios nos creo para estar en comunidad y hasta está científicamente comprobado que vivir en comunidad prolonga la vida.

Lamentablemente veo que unos por ignorancia y dejación y otros por necedad no toman la recomendación de la Palabra de congregarse a la manera de la biblia. Esto está llevando a todos ineludiblemente por un lado a privarse peligrosamente de la única oportunidad que tienen de ser construidos como cuerpo de Cristo según lo recalca Efesios 4: 11-13. El ejercer los dones del Espíritu por parte de todos los miembros es crucial (exhortándonos); Por otro lado, algo que ya mencionamos y es igualmente elemental e identificatorio en la vida de iglesia que es participar de la cena del Señor (ojo, no santa cena).

Millones no terminan de comprender que el ambiente diseñado por Dios para alcanzar la estatura de Cristo es precisamente la comunidad sana de mutua edificación. Eso no se cumple en el tradicional culto cristiano.

¿Cómo podrán funcionar como cuerpo y ser formados en Cristo y cómo comerán del cuerpo y beberán de la sangre del Señor para anunciar su muerte hasta que Él venga legítimamente? ¿Cómo no entender la necesidad de congregarse genuina y bíblicamente como un asunto de prioridad tanto más cuándo vemos que aquel día se acerca?

El resultado de las formas tradicionales de congregarse, los ha mantenido en muerte. Frecuentar reuniones en que no se puede funcionar bíblicamente hablando, donde se está en un estado pasivo gracias a la institucionalidad, no permite a la vida fluir libremente. Así de serio.   

Continuará…