domingo, 24 de mayo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 25)

Diezmar sí o no (Parte 25)

Continuación…

En la lectura de Hebreos puede corroborar estas cosas acerca de lo que proféticamente es Abraham y como su acto de entregar sus diezmos a Melquisedec liga a este último con Jesucristo.

¿Por qué?, porque Cristo es el siguiente en esa orden sacerdotal impresionante y mayor que la levítica cuyos sacerdotes lo son del Dios Altísimo, no tienen principio ni fin de días, sin padre ni madre y sin genealogía por ser Cristo Dios mismo hecho hombre. Muchos estudiosos de las Escrituras definen que Melquisedec es el mismo Cristo revelado allá para Abraham. ¡¡Tremendo!!

Y este sacerdocio está contundentemente por encima del judío.

Y viene algo más, vital en aquella historia que iguala a Melquisedec con Cristo. Note como él bendice a Abraham y le da pan y vino. Y pregunto: ¿Quién nos ofreció también pan y vino a nosotros? Por supuesto Jesús el Señor en su última noche con los discípulos previo a su pasión y muerte en que revela su cena: pan y vino, que celebrarán como su característica esencial aquellos sus seguidores a partir de esa noche y más específicamente en recordación del suceso grandioso y poderoso que está por ocurrir: la muerte del Cordero de Dios.

La Cena del Señor: este pan y este vino preciosos cuyo significado como todos sabemos son su cuerpo y su sangre en beneficio para todo el que cree para salvación, será la cena que practicará la iglesia el pueblo del Señor.

Ojo, no la pascua que era judía acerca de la liberación de Egipto sino la Cena del Señor que hablaba de la liberación del pecado y la condenación, a favor de la humanidad completa. Esa cena es mayor y más significativa que la pascual judía que es de un pueblo y de la liberación de una situación de esclavitud histórica en un momento de su existencia.

Claro que la Pascua judía nos enseña mucho en todos sus elementos, pero en su momento es la experiencia de un pueblo, el judío y solo ellos.

Continuará…


domingo, 17 de mayo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 24)

Diezmar sí o no (Parte 24)

Continuación…

Así mismo años después de ya tener a su único hijo, Dios le prueba pidiéndole que se lo entregue en sacrificio y Abraham procede a sabiendas que Él le había prometido gran descendencia por medio de ese hijo. Por todo esto se le llega a conocer como el Padre de la fe.

Siglos después Juan el Bautista proclama que Dios puede levantar descendientes de Abraham de las piedras (Mateo 3: 9; Lucas 3: 8). El apóstol Pablo da crédito a aquella fe impresionante y proclama que todo el que es de fe ahora es también descendiente de Abraham (Gálatas 3: 6-9) y por ende recibe igualmente las bendiciones de él. Como puede constatar, acá entramos los gentiles, todos cuantos hemos creído en Cristo, en su Palabra y Obra sin haberlo visto ni escuchado físicamente.  

Que ocurra esta gran fe en Abraham previo a la existencia de un pueblo llamado Israel y se nos ligue con ella a los creyentes gentiles por haber creído igualmente por fe al plan de Dios en Cristo Jesús, me trae gran gozo en darme cuenta como Dios ya me tenía en su propósito de redención. La verdad me conmueve hasta las lágrimas esto tan grande. Repito, sucede antes de un pueblo llamado Israel, de una ley mosaica, y de un sacerdocio levítico y aarónico.

Sí, Dios tenía un pueblo en la mira por el cual vendría la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo tanto para los judíos que creyeran como también para el resto de la humanidad.

Así que al llamar a Abram que luego vendría a ser Abraham, ya está poniendo a caminar su plan perfecto que nos incluye a usted y a mí como creyentes no judíos.

Esto no lo podían aceptar para nada los judíos que consideraban a los gentiles como menos que animales inmundos sintiéndose ellos y solo ellos como los únicos beneficiarios de las bondades y misericordias de Dios. ¡Qué errados que estaban!

Continuará…