domingo, 6 de septiembre de 2026

Diezmar sí o no (Parte 38 y final)

Diezmar sí o no (Parte 38 y final)

Continuación…

Hay que tener conciencia para notar que el cristianismo actual dista a años luz del cristianismo sencillo y práctico contenido en la Palabra, pero también definición y vergüenza para alejarse en definitiva de ese sistema y dejar de una vez y por todas las dependencias humanas; volver a la senda antigua que representa la sencillez y vida de la genuina casa de Dios.

Abandone el sistema, no a sus hermanos.

Si no puede ver en su biblia las cosas que hemos enseñado tan claramente, es porque tiene una venda en sus ojos que solo Dios puede quitar si usted se lo permite, de lo contrario permanecerá así hasta que muera.

Para terminar, debemos responder claramente al título de esta serie: Diezmar sí o no. La respuesta a continuación:

Si hemos comprendido bien, la cuestión no define un contundente no o un imperativo sí en el diezmar, sino de qué manera hacerlo y por qué. Pero hay que dejar claro qué hacer con lo que conocíamos.

¡Diezmar no, nunca más! Jamás de nuevo a la manera religiosa, a la manera sistematizada de la iglesia moderna construida por los hombres; no obstante…

¡Diezmar sí, pero para Cristo!, en beneficio de su cuerpo, en la forma maravillosa de la Palabra y como lo practican los redimidos, los que han sido hechos libres y conforman un nuevo pueblo, un nuevo sacerdocio cuyas mentes han sido iluminadas por el Espíritu de la Palabra. 

Cualquier otro diezmo que le impongan como gentil o judío creyente, la verdad es diabólico y no se sorprenda con lo que voy a decirle sin temor alguno: trae treta oculta.

Fin.


domingo, 30 de agosto de 2026

Diezmar sí o no (Parte 37)

Diezmar sí o no (Parte 37)

Continuación…

¿Cuál fue el propósito del diezmo bíblico?

Nunca despojar a nadie, está claro. Tiene dos caras según lo que nos enseña la Palabra en el AT: a) Atender las necesidades de las viudas, huérfanos, enfermos, y pobres del pueblo del Señor. Jamás construir nada con él ni hacer rico a nadie y b) La responsabilidad de sostener dignamente a quienes se dedican arduamente al trabajo en la obra de Dios. (Aquellos verdaderamente señalados por el Espíritu Santo para tal labor y que los reconocen todos no por título ni puesto alguno, ni imposición, sino por caracter y testimonio real).

El diezmo no está en la iglesia ni aplicable a ella según se ve claramente en el NT, pero el propósito que perseguía, ese sí que está y es el que debíamos practicar sí o sí los creyentes gentiles.

Dar en apego al deseo del corazón de Dios es la esencia del asunto: la atención a las necesidades de nuestros hermanos (Gálatas 6: 10) y el apoyo a la extensión del reino de Dios (como las mujeres y muchos que colaboraban con el ministerio de Jesús, Filipos que ofrendaba a Pablo y la misma iglesia que sostenía a quienes trabajan en la difícil labor de predicar al mundo). 

Los desórdenes, manipulaciones, enriquecimientos y cualquier uso indebido de los dineros de la casa del Señor no fueron ni son idea de Dios, ni Él las propició, ni corresponden a la genuina casa del Señor. Son el producto de mentes impías, corruptas y diabólicas que por el amor al dinero e impregnados de la religiosidad que también es un sistema diabólico que impera en este mundo, hacen y deshacen a placer usando a ingenuos que no conocen la Palabra. Sistema que satura y mantiene cautivas a todas las religiones sin excepción.

Continuar financiándolo, es participar de sus malas obras y por lo consiguiente afrentar al Señor. El sitio en el cual usted dice congregarse y al que llama “iglesia”, no querrán bajo circunstancia alguna que usted deje de dar porque a la verdad atenta con desmoronar ese sistema. Pero usted se debe a Cristo y a su Palabra, no a ninguna denominación.

Continuará…