Diezmar sí o no (Parte 14)
Continuación…
La Palabra de Dios nos muestra en toda su extensión desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento una línea clarísima acerca del uso de los recursos. Pero ésta se la ocultaron. La que le resaltan -convenientemente para ellos- es que usted está obligado a pagar sus diezmos y dar y dar y dar hasta las joyas para apoyar la “obra” de Dios. Y claro, le venden que esa “obra” es todo lo que como organización necesiten, además de crecer y ensanchar la tienda (hacerse más grandes numérica y estructuralmente hablando) y por sobre todo que el obrero (líder o pastor) es digno de su salario.
La parte concerniente a la atención social ni se la mencionan.
Si revisa su biblia, el término “diezmo” o “diezmos”, aparece unas 40 veces de forma textual mayoritariamente en el Antiguo Testamento. “Son muchas veces” usted dirá. Sin embargo, no le dicen que siempre está como práctica hebrea, nunca en la iglesia (ojo).
Ahora compare la abrumadora diferencia respecto a la ayuda hacia los necesitados del pueblo de Dios, (pobres, menesterosos (enfermos, personas sin trabajo, viudas, huérfanos, extranjeros, etc,)) en que la Palabra brinda poco más de 127 referencias. En otras palabras 3 veces más. Impresionante ¿no?
¿Por qué si es así bíblicamente el asunto, no lo tratan con tal contundencia en esas disque iglesias u organizaciones cristianas? Están demasiado ocupados gastando el dinero en supuestas visiones y “obras de Dios” que se inventan pero principalmente en los intereses económicos de unos pocos o de la organización como tal como ya mencioné.
He de subrayar que en la biblia lo que se refiere a la ayuda a los necesitados del pueblo de Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento no solo se presenta como práctica hebrea sino clara y contundentemente también en la iglesia conformada por judíos y gentiles en el período Neotestamentario (lea sin prejuicios su biblia). Y eso no excluye al mismo ministerio de Cristo el Señor cuando estuvo entre nosotros en que se aprecia claramente que de lo que recibían daban a los pobres. Y en la iglesia posterior (desde Hechos en adelante), continuó siendo así.
Continuará…