domingo, 10 de mayo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 23)

Diezmar sí o no (Parte 23)

Continuación…

No pagaré nunca más el diezmo bajo el concepto religioso y mentiroso de los hombres ni tampoco restauraré el diezmo legítimo judío en mí vida…, sino que ahora aplico, disfruto y vivo plenamente aquel que sí me concierne: el diezmo abrahámico. Este es el que se ajusta más para mí en toda la biblia.

El diezmo abrahámico en su esencia tiene gran valor para mí como gentil creyente. Sí, la riqueza de su enseñanza está en su esencia reitero, no su aplicación momentánea como un hecho histórico allá en el principio. Allí se trató de un botín de guerra y sucedió una única vez en la vida de Abraham. Después de eso no se registra nada en la Palabra de que continuara entregándole más diezmos ni teniendo más relación con Melquisedec. ¿Pudo haber sido? Quizá, pero lo cierto es que su propósito el cuál es eterno sí se cumplió en ese único y glorioso hecho.

No puedo pasar por alto que ese acontecimiento sucedido a Abraham hace de ese diezmo algo muchísimo más hermoso y hasta profético que el diezmo mosaico de los judíos. De hecho es mayor y mejor según nos lo plantea Hebreos. ¡Aleluya!

Existe un tema superior, espíritu e inclusive Revelación preciosa que está contenido en el acto de Abraham para con Melquisedec; en cada uno de los elementos de aquel gesto siendo Abraham quién es. Recordemos que se trata del primer hebreo y padre biológico de los judíos. Pero en dicho momento ni siquiera tiene hijos porque Sara su esposa es estéril, más Dios le ha hecho la promesa de que sería padre de multitudes.

Abraham no sabe cómo hará Dios para cumplirle, y mucho menos cuando pasan los años y no hay vestigios de llegar a tener descendientes, inclusive se acerca ya a los 100 años y Sara tiene casi 90.

Pero él sabe que Dios lo hará, ¡y lo hace! y alcanza a engendrar a Isaac. Un acto impresionante más de esa fe que le caracteriza que inicialmente ya había mostrado al creerle a Dios dejando su tierra y su parentela para que ese Dios que no conocía le llevara a una tierra que tampoco conocía.

Continuará…


domingo, 3 de mayo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 22)

Diezmar sí o no (Parte 22)

Continuación…

Continuando en la Palabra, no hay más sobre el diezmo sino hasta que llegamos al libro de los Hebreos en que se menciona 7 veces y todas en el capítulo 7 en donde se compara el diezmo judío con el diezmo dado por Abraham allá en Génesis a Melquisedec.

Y aquí hago un alto porque esto es grande. Acá podremos ver que aquel diezmo era diferente al mosaico porque se entrega a un sacerdote de una orden mayor que la levítica (de quien Aarón -hermano de Moisés- fuera el precursor) y que es una que nada absolutamente tiene que ver ni se relaciona con la línea sacerdotal del pueblo israelita. ¡Aleluya!

Si yo quisiera practicar el diezmo judío legítimo que está en la biblia, entonces me encuentro con que ni siquiera debería considerarlo pues no soy un judío pudiente, no tengo un Templo autorizado donde llevarlo y ni que esté en una Jerusalén escogida por Dios para poner su Nombre, no soy de ninguna tribu obligada a pagarlo, ni tengo ningún levita a quien entregarlo, ni que sea almacenado en algún alfolí real o colectado en algún recipiente de ofrendas.

Entonces ya definitivamente no le daré más importancia primero al diezmo moderno que de por sí no tiene valor alguno para Dios pues no proviene de Él pero tampoco practicaré el diezmo mosaico que, aunque es el verdaderamente bíblico y legítimo, lo es para los israelitas, pero no para mí como creyente gentil.

Y aquí viene nuestro asunto. No puedo dejar de recordar las Palabras preciosas del Señor de que la verdad (Él que lo es, y por supuesto su Palabra) me harían libre. Es exactamente lo que he sentido y ha sucedido en mi vida al conocer y comprender tantas cosas que me ha enseñado el Señor fuera de la religión. Por ello lo que paso a compartirle a continuación lo llamo “Una verdad liberadora”.  En ella no existe la condena por ninguna parte sino solo paz maravillosa y alegría de operar en ella (esa libertad gloriosa de los hijos de Dios).

Continuará…