domingo, 8 de marzo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 14)

Diezmar sí o no (Parte 14)

Continuación…

La Palabra de Dios nos muestra en toda su extensión desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento una línea clarísima acerca del uso de los recursos. Pero ésta se la ocultaron. La que le resaltan -convenientemente para ellos- es que usted está obligado a pagar sus diezmos y dar y dar y dar hasta las joyas para apoyar la “obra” de Dios. Y claro, le venden que esa “obra” es todo lo que como organización necesiten, además de crecer y ensanchar la tienda (hacerse más grandes numérica y estructuralmente hablando) y por sobre todo que el obrero (líder o pastor) es digno de su salario.

La parte concerniente a la atención social ni se la mencionan.

Si revisa su biblia, el término “diezmo” o “diezmos”, aparece unas 40 veces de forma textual mayoritariamente en el Antiguo Testamento. “Son muchas veces” usted dirá. Sin embargo, no le dicen que siempre está como práctica hebrea, nunca en la iglesia (ojo).

Ahora compare la abrumadora diferencia respecto a la ayuda hacia los necesitados del pueblo de Dios, (pobres, menesterosos (enfermos, personas sin trabajo, viudas, huérfanos, extranjeros, etc,)) en que la Palabra brinda poco más de 127 referencias. En otras palabras 3 veces más. Impresionante ¿no?

¿Por qué si es así bíblicamente el asunto, no lo tratan con tal contundencia en esas disque iglesias u organizaciones cristianas? Están demasiado ocupados gastando el dinero en supuestas visiones y “obras de Dios” que se inventan pero principalmente en los intereses económicos de unos pocos o de la organización como tal como ya mencioné.

He de subrayar que en la biblia lo que se refiere a la ayuda a los necesitados del pueblo de Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento no solo se presenta como práctica hebrea sino clara y contundentemente también en la iglesia conformada por judíos y gentiles en el período Neotestamentario (lea sin prejuicios su biblia). Y eso no excluye al mismo ministerio de Cristo el Señor cuando estuvo entre nosotros en que se aprecia claramente que de lo que recibían daban a los pobres. Y en la iglesia posterior (desde Hechos en adelante), continuó siendo así.

Continuará…


domingo, 1 de marzo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 13)

Diezmar sí o no (Parte 13)

Continuación…

No he visto a nadie con un gran almacén de alimentos y muy visible en su templo dedicado a atender a los necesitados de entre los mismos que se congregan allí para aliviar sus cargas o al menos con una importante cuenta bancaria en que ponen todo el recurso económico aportado por todos los que tienen la posibilidad de hacerlo para luego sí, pagar algunos salarios necesarios, pero la máxima parte del recurso distribuirla entre los necesitados que están entre ellos (viudas, huérfanos, enfermos, personas sin trabajo ocasional, extranjeros recién llegados).

Suena a fantasía, pero así lo hacían los israelitas. Ese era el verdadero diezmo judío.

Pero no, en muchos lamentables casos de iglesias modernas, los diezmos de forma neta pasan a la cuenta del líder como su “pago” por el “servicio a Dios” (¡Qué bonito, ¿no?!).

Perdonen, pero es que no puedo dejar de decir lo que vi y escuché que se hacía por años como lo más natural del evangelio y nadie cuestionaba, o callaban para no “caer en maldición” como se les advertía.

De esa corrupta manera, en realidad significaba algo muy atractivo y nada complicado tener feligreses que creyeran la retórica mística y carismática de algún vividor aprovechado que al reunir a tan solo diez diezmadores fieles que por supuesto poseyeran buenos salarios, ya se aseguraba un jugoso buen salario igual o mejor que el que tenía cada uno de esos diez. Imagine al tener 100.

Y todavía se atreven a decir sin pena alguna que las críticas son del diablo.

Continuará…