domingo, 29 de marzo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 17)

Diezmar sí o no (Parte 17)

Continuación…

¡Qué importante cómo Dios se interesó en su salvación, pero también en su necesidad física! Está totalmente a la vista el propósito de Dios y lo que es verdaderamente su obra. ¡Qué maravilla sería que la iglesia comprendiera el hermoso papel que hay en atender estas necesidades y aliviar las penurias de los hermanos tal como Dios quiere que se haga!

La iglesia debía ser quien atienda a los miembros necesitados de forma real y no verlos como simples números que engrosen una membresía o que llenen sus disque cultos.

En la biblia existen mucho más de 100 versículos que expresan directa y claramente la defensa, protección y atención a los necesitados. ¿Querías ser bíblico? Lee tu biblia sin prejuicios y date cuenta por ti mismo de estas cosas. No están ocultas.

Como ya dije, se supera con creces esta parte en comparación con lo que se habla del diezmo.

Con toda esta información a lo largo y ancho de la biblia, debíamos tener una línea bien enmarcada en nuestra costumbre a la hora de dar ofrendas y cualquier tipo de aportes incluyendo hasta el diezmo si decidimos darlo. Pero ojo, ¿estoy diciendo fehacientemente y dando por un hecho como que nosotros los gentiles debemos dar el diezmo? Como ya dije al principio, sí y no.

Creo que ya es hora de hablar abiertamente y sin rodeos la claridad del no y la claridad del sí para no dejarle a medias con una respuesta ambigua. Creo que todos los que enseñamos la Palabra de Dios debemos sin excepción cambiar el chip; es decir los que defienden a capa y espada el diezmo como los que están cerrados y herméticos frente a él. No estoy presumiendo, pero creo que se embarcaron a disentir toda la vida sobre un diezmo que es falso.

¿Existe acaso una tercera opción o mejor dicho la opción correcta? Estoy convencido de que sí y bíblicamente la presentaré. Por favor despójese de toda tradición religiosa y de todo cuanto cree saber sobre el diezmo para que vea lo que Dios le quiere mostrar en su Palabra.

Continuará…


domingo, 22 de marzo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 16)

Diezmar sí o no (Parte 16)

Continuación…

Esto deja muy mal paradas a las organizaciones eclesiales de hoy día cuyos líderes manejan las finanzas con números que definitivamente no coinciden para nada con lo que dice la biblia que se hacía.

Si para los necesitados además existía un diezmo por aparte y también recoger lo que dejaban los cegadores en el camino en épocas de cosecha, todo indica que en realidad para los pobres existía una clara inclinación porcentual de la balanza a su favor respecto al destino de todos los recursos disponibles. Dios lo dispuso así. ¿Por qué?

La razón simple es que los necesitados en conjunto suman una población muy extensamente importante. Tome en cuenta a todas las viudas que podrían existir en Israel, todos los niños huérfanos, todos los que por alguna razón especial no tenían trabajo quizá por algún padecimiento, enfermedad, o situación temporal inclusive. Sume a esa población los extranjeros que se habían judaizado o que vivían entre ellos que igualmente eran muchos.

La verdad es que hoy, sucede de manera muy similar. Hay muchísimas personas que con trabajo logran llegar a fin de mes o tienen una sola comida en el día. Muchos no consiguen trabajo y tienen que dedicarse a cualquier labor que les venga a la mano para mínimamente sobrevivir. Piense en los muchos que por enfermedad están totalmente dependientes de lo que otros les puedan dar. Hoy por hoy tenemos millones de niños que también quedan huérfanos y muchos hasta abandonados, aunque sus padres viven.

Es titánica la necesidad y la iglesia no está exenta de ello.

Jesús dijo: “a los pobres los tendréis siempre con ustedes” y es totalmente cierto. Sus almas son sumamente preciadas y valiosas para el Dios que les proveyó salvación por medio de su hijo Cristo, quien también dijo “denles ustedes de comer”.

Continuará…


domingo, 15 de marzo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 15)

Diezmar sí o no (Parte 15)

Continuación…

En resumen, por cada referencia sobre diezmo que hay en la biblia, hay 3.10 referencias aproximadamente donde se habla de ayudar a los hermanos necesitados.

Esto deja en claro dos cosas:

    1- Que el diezmo fue asunto de un pueblo, los hebreos; lo concerniente a proveer para los necesitados, de todos (hebreos y gentiles creyentes).

    2- Que Dios nos muestra claramente donde estaba su corazón con respecto a los recursos: a) principalmente atender a los necesitados de su pueblo y b) no dejar sin sostenimiento digno a quienes Él señalara para servirle y ministrar en favor de su pueblo.

Entonces y en vista de todo esto le pregunto… ¿Qué fin está teniendo en su organización cristiana los diezmos y ofrendas que usted y otros cristianos aportan? Usted debería saberlo y eso le dejaría ver cuán bíblicos son, por cierto.

Pero gran parte del problema (que igualmente termina favoreciendo a quienes manejan esas iglesias), es que los cristianos que frecuentan sus cultos creen que con diezmar y ofrendar ya cumplieron, pero no se responsabilizan de dar seguimiento a esos recursos y verificar qué hacen con los dineros; entonces lamentablemente hacen todo lo que se les ocurre, menos lo que dice la biblia. En ello -tengo que decirlo tan claro como es- pecan literalmente unos por desentendidos y otros por desobedientes. Todos tendrán que responder a Dios.

En Israel a nivel porcentual el líder sacerdotal (el sumo sacerdote) recibía la décima parte de todo el diezmo aportado por el pueblo es decir el 1% de lo recibido (lo cual era muy bueno y suficiente) y los demás sacerdotes (todos) juntamente con los necesitados se servían del 90% restante.

Continuará…


domingo, 8 de marzo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 14)

Diezmar sí o no (Parte 14)

Continuación…

La Palabra de Dios nos muestra en toda su extensión desde el Antiguo hasta el Nuevo Testamento una línea clarísima acerca del uso de los recursos. Pero ésta se la ocultaron. La que le resaltan -convenientemente para ellos- es que usted está obligado a pagar sus diezmos y dar y dar y dar hasta las joyas para apoyar la “obra” de Dios. Y claro, le venden que esa “obra” es todo lo que como organización necesiten, además de crecer y ensanchar la tienda (hacerse más grandes numérica y estructuralmente hablando) y por sobre todo que el obrero (líder o pastor) es digno de su salario.

La parte concerniente a la atención social ni se la mencionan.

Si revisa su biblia, el término “diezmo” o “diezmos”, aparece unas 40 veces de forma textual mayoritariamente en el Antiguo Testamento. “Son muchas veces” usted dirá. Sin embargo, no le dicen que siempre está como práctica hebrea, nunca en la iglesia (ojo).

Ahora compare la abrumadora diferencia respecto a la ayuda hacia los necesitados del pueblo de Dios, (pobres, menesterosos (enfermos, personas sin trabajo, viudas, huérfanos, extranjeros, etc,)) en que la Palabra brinda poco más de 127 referencias. En otras palabras 3 veces más. Impresionante ¿no?

¿Por qué si es así bíblicamente el asunto, no lo tratan con tal contundencia en esas disque iglesias u organizaciones cristianas? Están demasiado ocupados gastando el dinero en supuestas visiones y “obras de Dios” que se inventan pero principalmente en los intereses económicos de unos pocos o de la organización como tal como ya mencioné.

He de subrayar que en la biblia lo que se refiere a la ayuda a los necesitados del pueblo de Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento no solo se presenta como práctica hebrea sino clara y contundentemente también en la iglesia conformada por judíos y gentiles en el período Neotestamentario (lea sin prejuicios su biblia). Y eso no excluye al mismo ministerio de Cristo el Señor cuando estuvo entre nosotros en que se aprecia claramente que de lo que recibían daban a los pobres. Y en la iglesia posterior (desde Hechos en adelante), continuó siendo así.

Continuará…


domingo, 1 de marzo de 2026

Diezmar sí o no (Parte 13)

Diezmar sí o no (Parte 13)

Continuación…

Solo aquellos (quienes no quieren lidiar con cargos de conciencia y quieren mostrar algo de supuesta ayuda social) implementan programas solicitando también a los feligreses que aporten alimentos y productos no perecederos por aparte para ese fin. Generalmente son esfuerzos casi invisibles. Es decir, los ingresos económicos de diezmos, ofrendas o cualquier otro, jamás se tocan para eso.

No he visto a nadie con un gran almacén de alimentos y muy visible en su templo dedicado a atender a los necesitados de entre los mismos que se congregan allí para aliviar sus cargas o al menos con una importante cuenta bancaria en que ponen todo el recurso económico aportado por todos los que tienen la posibilidad de hacerlo para luego sí, pagar algunos salarios necesarios, pero la máxima parte del recurso distribuirla entre los necesitados que están entre ellos (viudas, huérfanos, enfermos, personas sin trabajo ocasional, extranjeros recién llegados).

Suena a fantasía, pero así lo hacían los israelitas. Ese era el verdadero diezmo judío.

Pero no, en muchos lamentables casos de iglesias modernas, los diezmos de forma neta pasan a la cuenta del líder como su “pago” por el “servicio a Dios” (¡Qué bonito, ¿no?!).

Perdonen, pero es que no puedo dejar de decir lo que vi y escuché que se hacía por años como lo más natural del evangelio y nadie cuestionaba, o callaban para no “caer en maldición” como se les advertía.

De esa corrupta manera, en realidad significaba algo muy atractivo y nada complicado tener feligreses que creyeran la retórica mística y carismática de algún vividor aprovechado que al reunir a tan solo diez diezmadores fieles que por supuesto poseyeran buenos salarios, ya se aseguraba un jugoso buen salario igual o mejor que el que tenía cada uno de esos diez. Imagine al tener 100.

Y todavía se atreven a decir sin pena alguna que las críticas son del diablo.

Continuará…