domingo, 15 de febrero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 11)

Diezmar sí o no (Parte 11)

Continuación…

No entraré pasaje por pasaje a hablar del diezmo porque en realidad mucho se repite. Pero hay algunos que nos dan más información.

Le diré que existen en toda la biblia mayormente en el Antiguo Testamento muchas referencias acerca del diezmo y ya vimos bases fundamentales como que el diezmo en gran parte se trataba de alimento (cosechas) y ganado, no exclusivamente de dinero. Para seguir siendo bíblicos, lea por favor estos pasajes: Levítico 27: 30-32; Deut. 14: 23 y 29; 26: 12-13; Nehemías 10: 37; 13: 5 y 12; Malaquías 3: 10; Mateo 23: 23; Lucas 11: 42.

Aunque la finalidad del diezmo era el sostenimiento de los sacerdotes, estos no estaban excluidos de diezmar. De hecho de todo lo que recibían también debían apartar la décima parte para entregársela a alguien: al sumo sacerdote. Entonces notemos que finalmente un 1% del total aportado por las 11 tribus de Israel, sostenía al sumo sacerdote.  Estos números nos permiten obtener otra pista importante que veremos después.

Todas la tribus debían sostener a una de las tribus y esta a su vez debía sostener al sumo sacerdote. (Números: 18: 28). Acá al diezmo se le conoce de dos formas: diezmo y ofrenda a Jehová. Y es que lo era, el pueblo de Israel no diezmaba para los hombres sino para su Dios, le pertenecía a Él y Él lo entregaba a los sacerdotes.

Pero como ya vimos, los pobres del pueblo de Israel y hasta los extranjeros eran beneficiarios del diezmo.

Si volvemos al pasaje de Deuteronomio visto desde el inicio de este estudio, notaremos otro aspecto importante respecto al diezmo mencionado allí y es que aquel diezmo recolectado indefectiblemente, serviría para quienes lo llevaban para alimentarse a sí mismos al venir a la Casa del Señor. ¡¡Sorpresa!! Esto usted no lo sabía ni se lo habían dicho, ¿cierto? Era así porque la asistencia a algunas fiestas en que debía ser presentada duraría muchos días de viaje y de estadía en el sitio.

Continuará…


domingo, 8 de febrero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 10)

Diezmar sí o no (Parte 10)

Continuación…

Abraham obviamente tiene la costumbre de honrar a aquellos dioses con sus ofrendas podemos imaginarlo según dicho contexto y cuando conoce al Dios verdadero también procurará hacerlo más no sabe cómo, pero lo hará al tener la primera oportunidad. Y esta se le presentará dentro de un tiempo.

En Génesis 14 leemos la historia cuando Abraham peleó y venció a Quedorlaomer y los reyes que con él estaban y obtiene un gran botín de guerra. A su regreso es recibido por varios reyes entre los que se encuentra Melquisedec Rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo (note que no existía un sacerdocio formalmente definido entre los hombres que lo fueran del Dios verdadero y aparece este Melquisedec en escena, siendo de una orden sacerdotal mayor a cualquiera existente hasta ese momento y desde entonces por siempre).

Dicho personaje no tiene fin ni principio de días, sin padre ni madre, sin genealogía, y Abraham es bendecido por él quien así mismo le da pan y vino. Abraham reconoce un ministerio santo del Dios verdadero en Melquisedec y decide honrar a su Dios entregándole a aquel varón la décima parte del botín. (No podemos perder de vista este hecho asombroso porque tiene una revelación profunda para nosotros hoy). Si queremos ser bíblicos respecto al diezmo, este acontecimiento es vital.

Ahora bien, este es el primer pasaje en la biblia que presenta a alguien entregando el diezmo a Dios sin que todavía exista Ley Sinaítica, sacerdocio levítico y ni siquiera un pueblo llamado Israel. Abraham es el primer hebreo y de sus lomos saldría el Israel que conocemos hoy mucho tiempo después.

La grandeza y profecía de ese hecho sucedido a Abraham tiene una verdad eterna para nosotros los gentiles. Melquisedec cuenta con unos atestados tan impresionantes como los del mismo Cristo el Señor lo que nos brinda una pista vital que veremos pronto.

Pero no quiero adelantarme. Sólo que note que el diezmo no es de la ley, sino previo a ella. Esto posiblemente ya se lo han dicho quienes justifican el diezmo como algo vigente hoy, pero pierden de vista que dicho diezmo no es el levítico sino el abrahámico. Esto de nuevo es vital en el seguimiento de nuestro estudio.

Continuará…


domingo, 1 de febrero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 9)

Diezmar sí o no (Parte 9)

Continuación…

Tampoco es algo que se le ocurre al diablo; es Dios mismo quien lo implementa cuando sacrifica un animal (derramando su sangre) para dar su piel a Adán y Eva para cubrir su desnudez cuando estos acababan de pecar al principio y se ven totalmente desprotegidos (desnudos) (Génesis 3: 21). Fue allí en que quedó por sentado que el sacrificio de un animal era necesario, que el derramamiento de su sangre podría cubrir el pecado del hombre más no quitarlo.  Cuando Dios les pide el sacrificio de un animal a Caín y a Abel al presentar sus ofrendas mucho tiempo después, se trataba de un recordatorio perpetuo de aquel hecho de redención momentánea. Hasta allí sería como un acto de fe a la espera del sacrificio perfecto que vendría alguna vez.

Ahora los descendientes de Adán y Eva con el pasar de los siglos continúan edificando altares y haciendo sacrificios, pero sus descendientes (la humanidad) ahora alejada de Dios lo utiliza para sus dioses paganos. Pronto, siendo ya una humanidad totalmente enloquecida por el pecado, cruzarán la línea al empezar a ofrecer sacrificios humanos y ya no solo de animales.

Retornando a la historia de Caín y Abel, Caín quiere ofrecer a Dios alimento por ser agricultor, trayendo lo mejor de sus frutos, pero a Dios le desagradó tal ofrenda porque no era por frutos que se obtenía remisión por los pecados como ya vimos, sino por derramamiento de sangre. Era un sacrificio lo que Dios pedía, no alimentos. Y ya conocemos el desenlace terrible y la consecuencia de aquella trágica decisión de Caín. 

Ahora bien, siglos más adelante Abraham proviene de Ur de los Caldeos que ha llegado a ser una civilización pagana alejada del Dios verdadero donde adoraban dioses falsos a los cuales presentaban sus ofrendas.

Continuará…


domingo, 25 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 8)

Diezmar sí o no (Parte 8)

Continuación…

¿Qué de esto nos concierne a cristianos gentiles? Lo veremos.

Porque a decir verdad, el problema no es si los hombres impíos hacen o no lo que Dios dice, impresiona que en la iglesia actual es igual de tergiversado. Donde debería ser una realidad patente la justicia de Dios, hay aprovechados cuyos corazones cegados por la ambición han exprimido al pueblo de Dios para sus propios beneficios y lo han manipulado para construir sus imperios.

¿Sorprendido? Mucho de esto usted no lo sabía porque se lo ocultaron (con alevosía y conveniencia clara) porque ciertamente funciona para ellos en sus egocentristas cometidos de asegurar sus billeteras y futuro, pero tampoco usted se propuso investigarlo por su propia cuenta.

Pero continuemos con el tema.

Si revisa en su biblia todos los pasajes que hablan del diezmo, otra vez notará que esto era principalmente una práctica judía porque a ellos se les había ordenado y legalizado y siempre se usó para la finalidad para la que se implementó, nunca para otros fines llámese adquisición de terrenos, compra de enseres o edificación de estructuras físicas como el templo, enriquecimientos ilícitos o cualquier otro.

Y cuando digo nunca, es que nunca tuvo otra finalidad. Esto es algo que también le ocultará el sistema porque no conviene que usted lo sepa.

El sistema tampoco le dirá a usted de dónde viene realmente el diezmo. A lo sumo le llevará al pasaje de Abraham allá en Génesis (Génesis 14: 17-20) como la primera vez que se menciona. Y de hecho allí iremos en unos instantes pero al leerlo uno se pregunta ¿de dónde se le ocurrió a Abraham dar el diezmo en esa ocasión? La biblia no lo dice, pero ya era una costumbre del paganismo religioso que le ofrecía la décima parte de sus frutos a sus dioses como una forma de honrarles y agradecer sus disque bendiciones y por la buena vida para disfrutar del resto. Tiene lógica, porque al mirar la ofrenda de Abel y la de Caín presentada en un altar, podemos comprender que eso no fue una ocurrencia al menos por parte de Caín ni Abel.

Continuará…


domingo, 18 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 7)

Diezmar sí o no (Parte 7)

Continuación…

Toda esta figura es efectiva dentro del marco judío (comprendámoslo). Aunque los paganos de las demás naciones ofrecen diezmos a sus dioses, ninguno piensa en los pobres, pero el Dios verdadero sí lo establece con tal claridad para su pueblo los israelitas. Justicia social en su más pura expresión.

Y es que Dios siempre da a manos llenas y de manera gratuita..., es su característica.

La pregunta obligada aquí es: si esa es la figura clara en que Dios lo estableció para los judíos…¿de dónde se toman los cristianos evangélicos hoy para practicar el diezmo de la forma que lo hacen si no se parece en nada a como Dios lo planteó al pueblo de Israel. ¿Se da cuenta? El diezmo que practican millones de cristianos tal como se los impusieron sus líderes se parece más al pagano que al bíblico.

La atención a los necesitados del pueblo del Señor es algo que está clara e insistentemente presente desde el Antiguo Testamento, pasando por el Ministerio de Cristo y realizado plenamente en la iglesia del Nuevo Testamento. Es decir, es algo que no lo inventaron los hombres, está en el corazón de Dios. Léalo en su biblia.

Faltaba el alimento para los que servían en la Casa del Señor y para los necesitados cuando fallaban los hombres o cuando dejaban de cumplir con sus obligaciones a los mandamientos de Dios porque sus corazones estaban llenos de avaricia y por supuesto lejos de Dios. Lo fue entonces, lo es ahora. Y como los judíos, hijos de Jacob fallaron mucho en esto, sucedió lo de Malaquías 3: 8 al 10 (maldición de Dios para ellos -ojo-). Ningún cristiano gentil ha de preocuparse por esto valga decir.

La tierra sigue dándonos alimento, los animales se siguen multiplicando, la lluvia no deja de caer y las estaciones continúan sus procesos invariablemente, pero los ambiciosos se apoderan de los recursos y los dan bajo sus propias regulaciones y beneficios sin importarle los demás. Así ha sido y así se ha desfigurado lo que Dios había definido en forma tan simple y justa.

Continuará…


domingo, 11 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 6)

Diezmar sí o no (Parte 6)

Continuación…

Observe toda la información que nos brinda un solo versículo. Solo ese versículo es tan revelador como requerimos para darnos una idea de cómo funciona el diezmo para los israelitas descendientes de Abraham.

Tan funcional, que si vemos la información que nos dan otros pasajes, para Dios no solamente tienen derecho de alimentarse aquellos que han sido asignados por Él para servirle en el ministerio sacerdotal, sino que también los pobres (necesitados, viudas, huérfanos, enfermos) y hasta los extranjeros que habitasen junto con ellos que de una u otra manera eran improductivos de riqueza de forma momentánea o habían llegado a quedar así. ¿De dónde obtendrían estos su alimento?

Dios entonces legaliza que del diezmo sacerdotal también haya comida para ellos y además legaliza un diezmo exclusivo para los pobres que deberán sacar los judíos cada cierto tiempo que dicho sea de paso se convierte en otro de los diezmos que dan los hebreos pudientes. (Deut. 14: 22-29 y 26: 10-13)

Estamos hablando bíblicamente.

Pero usted dirá…, ¿un diezmo para los pobres que se entregará cada cierto tiempo? Y en los plazos en que no esté ¿Qué comerán? Y aquí también dispone Dios que durante las cosechas, los poseedores de tierras permitan acceso a los pobres para que recojan detrás de los cegadores lo que estos dejan o se les va cayendo para que sea su alimento. (Levítico 19: 9-10 y 23: 22; Deut. 24: 19-21). Nada de esto significa un acto de caridad sino un derecho que Dios da a los necesitados y que los ricos hacendados debían cumplir.

Además que también coman de lo que los judíos traen en ofrendas, primicias y fiestas (Deut. 16: 11 y 14). Es decir, nunca habría nadie con hambre, siempre habría alimento suficiente para todos, los que tenían y producían riqueza y los que no. Como puede ver, Dios no deja a nadie a su suerte, Él provee para todos. ¡¡Qué maravilloso y bueno es!!

Continuará…


domingo, 4 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 5)

Diezmar sí o no (Parte 5)

Continuación…

El diezmo es justo porque hace que todos aporten en igualdad de condiciones, ni más ni menos de lo que se ha obtenido. Si ganó mucho, el diezmo sería grande, si no ganó nada, el diezmo no existiría.

Así que la justicia de Dios se aplica en el diezmo sin dejar a nadie en condenación de no poder dar nada. Ahora bien, esto es importante entenderlo, porque como puede notar el mandamiento es efectivo para quienes poseen tierra propia para sembrar algo que les dará fruto futuro y en otros casos para quienes poseen ganado o alguna fuente de obtención de riqueza. Y acá entra de nuevo lo justo y maravilloso que es Dios al respecto porque si el judío en cuestión no tenía ingresos por no poseer tierra propia la cual sembrar o en su defecto tampoco poseía ganado, entonces dicho judío estaba en una condición de pobreza (no tenía fuente de ingresos fijos). Esto lo colocaba en una posición en que debía vivir por lo que le dieran otros para su subsistencia que es la condición de pobreza o mínimamente servirle a alguien y que ese alguien le alimentara o le pagara algún dinero por su servicio. Este judío sirviente no estaba totalmente en la miseria pero tampoco no era un empresario. Este judío estaba para ser ayudado y no podía diezmar y ¿sabe qué?, Dios lo sabe, y Dios lo exime de dar el diezmo.

Es decir que el diezmo debía darlo quien poseía fuentes de recursos y quien no, no.

Claro, la realidad hoy es diferente lamentablemente porque el sistema de igle-moderna no permite que nadie reciba la misma Palabra que otro y uno “pague” y el otro no.

Entonces al pobre y al necesitado se le exige dar así como al que está bien económicamente. Note la injusticia del sistema comparado con la justicia de Dios. Note la maquinaria de manipulación creada por hombres que nada tiene que ver con la Palabra que dicen predicar.

Continuará…