domingo, 4 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 5)

Diezmar sí o no (Parte 5)

Continuación…

El diezmo es justo porque hace que todos aporten en igualdad de condiciones, ni más ni menos de lo que se ha obtenido. Si ganó mucho, el diezmo sería grande, si no ganó nada, el diezmo no existiría.

Así que la justicia de Dios se aplica en el diezmo sin dejar a nadie en condenación de no poder dar nada. Ahora bien, esto es importante entenderlo, porque como puede notar el mandamiento es efectivo para quienes poseen tierra propia para sembrar algo que les dará fruto futuro y en otros casos para quienes poseen ganado o alguna fuente de obtención de riqueza. Y acá entra de nuevo lo justo y maravilloso que es Dios al respecto porque si el judío en cuestión no tenía ingresos por no poseer tierra propia la cual sembrar o en su defecto tampoco poseía ganado, entonces dicho judío estaba en una condición de pobreza (no tenía fuente de ingresos fijos). Esto lo colocaba en una posición en que debía vivir por lo que le dieran otros para su subsistencia que es la condición de pobreza o mínimamente servirle a alguien y que ese alguien le alimentara o le pagara algún dinero por su servicio. Este judío sirviente no estaba totalmente en la miseria pero tampoco no era un empresario. Este judío estaba para ser ayudado y no podía diezmar y ¿sabe qué?, Dios lo sabe, y Dios lo exime de dar el diezmo.

Es decir que el diezmo debía darlo quien poseía fuentes de recursos y quien no, no.

Claro, la realidad hoy es diferente lamentablemente porque el sistema de igle-moderna no permite que nadie reciba la misma Palabra que otro y uno “pague” y el otro no.

Entonces al pobre y al necesitado se le exige dar así como al que está bien económicamente. Note la injusticia del sistema comparado con la justicia de Dios. Note la maquinaria de manipulación creada por hombres que nada tiene que ver con la Palabra que dicen predicar.

Continuará…