domingo, 25 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 8)

Diezmar sí o no (Parte 8)

Continuación…

¿Qué de esto nos concierne a cristianos gentiles? Lo veremos.

Porque a decir verdad, el problema no es si los hombres impíos hacen o no lo que Dios dice, impresiona que en la iglesia actual es igual de tergiversado. Donde debería ser una realidad patente la justicia de Dios, hay aprovechados cuyos corazones cegados por la ambición han exprimido al pueblo de Dios para sus propios beneficios y lo han manipulado para construir sus imperios.

¿Sorprendido? Mucho de esto usted no lo sabía porque se lo ocultaron (con alevosía y conveniencia clara) porque ciertamente funciona para ellos en sus egocentristas cometidos de asegurar sus billeteras y futuro, pero tampoco usted se propuso investigarlo por su propia cuenta.

Pero continuemos con el tema.

Si revisa en su biblia todos los pasajes que hablan del diezmo, otra vez notará que esto era principalmente una práctica judía porque a ellos se les había ordenado y legalizado y siempre se usó para la finalidad para la que se implementó, nunca para otros fines llámese adquisición de terrenos, compra de enseres o edificación de estructuras físicas como el templo, enriquecimientos ilícitos o cualquier otro.

Y cuando digo nunca, es que nunca tuvo otra finalidad. Esto es algo que también le ocultará el sistema porque no conviene que usted lo sepa.

El sistema tampoco le dirá a usted de dónde viene realmente el diezmo. A lo sumo le llevará al pasaje de Abraham allá en Génesis (Génesis 14: 17-20) como la primera vez que se menciona. Y de hecho allí iremos en unos instantes pero al leerlo uno se pregunta ¿de dónde se le ocurrió a Abraham dar el diezmo en esa ocasión? La biblia no lo dice, pero ya era una costumbre del paganismo religioso que le ofrecía la décima parte de sus frutos a sus dioses como una forma de honrarles y agradecer sus disque bendiciones y por la buena vida para disfrutar del resto. Tiene lógica, porque al mirar la ofrenda de Abel y la de Caín presentada en un altar, podemos comprender que eso no fue una ocurrencia al menos por parte de Caín ni Abel.

Continuará…


domingo, 18 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 7)

Diezmar sí o no (Parte 7)

Continuación…

Toda esta figura es efectiva dentro del marco judío (comprendámoslo). Aunque los paganos de las demás naciones ofrecen diezmos a sus dioses, ninguno piensa en los pobres, pero el Dios verdadero sí lo establece con tal claridad para su pueblo los israelitas. Justicia social en su más pura expresión.

Y es que Dios siempre da a manos llenas y de manera gratuita..., es su característica.

La pregunta obligada aquí es: si esa es la figura clara en que Dios lo estableció para los judíos…¿de dónde se toman los cristianos evangélicos hoy para practicar el diezmo de la forma que lo hacen si no se parece en nada a como Dios lo planteó al pueblo de Israel. ¿Se da cuenta? El diezmo que practican millones de cristianos tal como se los impusieron sus líderes se parece más al pagano que al bíblico.

La atención a los necesitados del pueblo del Señor es algo que está clara e insistentemente presente desde el Antiguo Testamento, pasando por el Ministerio de Cristo y realizado plenamente en la iglesia del Nuevo Testamento. Es decir, es algo que no lo inventaron los hombres, está en el corazón de Dios. Léalo en su biblia.

Faltaba el alimento para los que servían en la Casa del Señor y para los necesitados cuando fallaban los hombres o cuando dejaban de cumplir con sus obligaciones a los mandamientos de Dios porque sus corazones estaban llenos de avaricia y por supuesto lejos de Dios. Lo fue entonces, lo es ahora. Y como los judíos, hijos de Jacob fallaron mucho en esto, sucedió lo de Malaquías 3: 8 al 10 (maldición de Dios para ellos -ojo-). Ningún cristiano gentil ha de preocuparse por esto valga decir.

La tierra sigue dándonos alimento, los animales se siguen multiplicando, la lluvia no deja de caer y las estaciones continúan sus procesos invariablemente, pero los ambiciosos se apoderan de los recursos y los dan bajo sus propias regulaciones y beneficios sin importarle los demás. Así ha sido y así se ha desfigurado lo que Dios había definido en forma tan simple y justa.

Continuará…


domingo, 11 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 6)

Diezmar sí o no (Parte 6)

Continuación…

Observe toda la información que nos brinda un solo versículo. Solo ese versículo es tan revelador como requerimos para darnos una idea de cómo funciona el diezmo para los israelitas descendientes de Abraham.

Tan funcional, que si vemos la información que nos dan otros pasajes, para Dios no solamente tienen derecho de alimentarse aquellos que han sido asignados por Él para servirle en el ministerio sacerdotal, sino que también los pobres (necesitados, viudas, huérfanos, enfermos) y hasta los extranjeros que habitasen junto con ellos que de una u otra manera eran improductivos de riqueza de forma momentánea o habían llegado a quedar así. ¿De dónde obtendrían estos su alimento?

Dios entonces legaliza que del diezmo sacerdotal también haya comida para ellos y además legaliza un diezmo exclusivo para los pobres que deberán sacar los judíos cada cierto tiempo que dicho sea de paso se convierte en otro de los diezmos que dan los hebreos pudientes. (Deut. 14: 22-29 y 26: 10-13)

Estamos hablando bíblicamente.

Pero usted dirá…, ¿un diezmo para los pobres que se entregará cada cierto tiempo? Y en los plazos en que no esté ¿Qué comerán? Y aquí también dispone Dios que durante las cosechas, los poseedores de tierras permitan acceso a los pobres para que recojan detrás de los cegadores lo que estos dejan o se les va cayendo para que sea su alimento. (Levítico 19: 9-10 y 23: 22; Deut. 24: 19-21). Nada de esto significa un acto de caridad sino un derecho que Dios da a los necesitados y que los ricos hacendados debían cumplir.

Además que también coman de lo que los judíos traen en ofrendas, primicias y fiestas (Deut. 16: 11 y 14). Es decir, nunca habría nadie con hambre, siempre habría alimento suficiente para todos, los que tenían y producían riqueza y los que no. Como puede ver, Dios no deja a nadie a su suerte, Él provee para todos. ¡¡Qué maravilloso y bueno es!!

Continuará…


domingo, 4 de enero de 2026

Diezmar sí o no (Parte 5)

Diezmar sí o no (Parte 5)

Continuación…

El diezmo es justo porque hace que todos aporten en igualdad de condiciones, ni más ni menos de lo que se ha obtenido. Si ganó mucho, el diezmo sería grande, si no ganó nada, el diezmo no existiría.

Así que la justicia de Dios se aplica en el diezmo sin dejar a nadie en condenación de no poder dar nada. Ahora bien, esto es importante entenderlo, porque como puede notar el mandamiento es efectivo para quienes poseen tierra propia para sembrar algo que les dará fruto futuro y en otros casos para quienes poseen ganado o alguna fuente de obtención de riqueza. Y acá entra de nuevo lo justo y maravilloso que es Dios al respecto porque si el judío en cuestión no tenía ingresos por no poseer tierra propia la cual sembrar o en su defecto tampoco poseía ganado, entonces dicho judío estaba en una condición de pobreza (no tenía fuente de ingresos fijos). Esto lo colocaba en una posición en que debía vivir por lo que le dieran otros para su subsistencia que es la condición de pobreza o mínimamente servirle a alguien y que ese alguien le alimentara o le pagara algún dinero por su servicio. Este judío sirviente no estaba totalmente en la miseria pero tampoco no era un empresario. Este judío estaba para ser ayudado y no podía diezmar y ¿sabe qué?, Dios lo sabe, y Dios lo exime de dar el diezmo.

Es decir que el diezmo debía darlo quien poseía fuentes de recursos y quien no, no.

Claro, la realidad hoy es diferente lamentablemente porque el sistema de igle-moderna no permite que nadie reciba la misma Palabra que otro y uno “pague” y el otro no.

Entonces al pobre y al necesitado se le exige dar así como al que está bien económicamente. Note la injusticia del sistema comparado con la justicia de Dios. Note la maquinaria de manipulación creada por hombres que nada tiene que ver con la Palabra que dicen predicar.

Continuará…