domingo, 1 de octubre de 2017

La prueba de la Verdad (2° parte)

La prueba de la Verdad (2° parte)
Escrito autóctono

Continuación…

Más desde ya le aclaro, no se trata solo del hecho de hacer bien al prójimo lo que debería ser una norma humana en procura de una vida solidaria, armoniosa y constructiva, se trata de amar desde la perspectiva y en relación al amor de Dios, el conocimiento de Él que es muy diferente a cualquier amor que pudiéramos comprender fuera de Él.

Tanto así que finalmente si usted ya pasó por todo, ya conoce todo, ya comprendió todo, ya lo dio todo, ya logró lo que nadie; sencillamente no teniendo este único y elemental sentimiento de manera genuina en usted, de nada le ha valido; perdió todo su tiempo.

 ¿Cuánto más pasará para que caigamos en razón y nos dejemos de fábulas? ¿Se nos irá la vida acaso? ¿No habrá nadie que nos lo pueda decir tan directo y concreto como necesitamos oírlo?

¿Seguiremos así, haciendo eco a todo y todos, sin percatarnos de que nadie podrá hacer nada por nosotros cuando nos toque comparecer ante el Señor?  Él ya no fungirá allí como abogado, será el Juez.

Estaremos solos, totalmente solos, teniendo que responder el por qué cerramos nuestros oídos a sus Palabras. Nadie, en toda la existencia, podrá defendernos ni excusarnos. Solos estaremos, con todas las pruebas a nuestro favor o en nuestra contra. Sus acciones en Él lo delatarán o le librarán ¿Se atreverá alguno si quiera a pensar en su inocencia habiendo ignorado algo tan contundentemente definido en la Palabra?

Todo, absolutamente todo lo que usted significa, será probado por fuego allí. ¿Qué quedará?

No habrá lugar para ningún argumento sea cuál sea. Solo una cosa pasará la prueba de fuego: amor.

Continuará…



domingo, 24 de septiembre de 2017

La prueba de la Verdad (1° parte)

La prueba de la Verdad (1° parte)
Escrito autóctono

“…el que aborrece a su hermano…” 1° Juan 2: 11 y 3: 15

Desde ya hago de su conocimiento que estos serán los únicos pasajes bíblicos que usted verá en el transcurso de este escrito y únicamente aquí en el inicio nada más. Todos los que podría utilizar, los compilo al cierre del tema, por si alguien necesita comprobar lo que quiera.

Lo hago por una simple razón: usted debería comprender sin más ni más lo que voy a decirle porque parto del hecho que conoce la Palabra. Si no, al final puede actualizarse con los pasajes.

Dicho esto… comienzo.

AMOR, característica de los hijos de luz. Distintivo de quienes conocen realmente a Dios. Particularidad irrefutable de los salvos. Peculiaridad definitiva de los que sí son en contraste de los que no. Singularidad de los escogidos. Típico de quienes siguen al Maestro. Propio de sus discípulos. Señal inequívoca de los redimidos. Atributo principal de los creyentes. Marca indeleble de los santos. Concerniente a quienes transitan el Camino angosto.  Implícito de la iglesia comprada con sangre. Signo de quienes caminan en la verdad.

No existe nada más. Usted diferenciará los que aman de entre todos los demás mortales absolutamente.

No importa qué crea o a qué filosofías se haya adherido, qué costumbres haya incorporado a su vida a partir de ellas, cuánto ha aprendido, cómo visiona su realidad en Dios, qué hace o no hace para Él, cuán bueno o apto se sienta, inclusive cuánto esfuerzo o dinero ha puesto por su fe, cuánto trabajo haya invertido, cuánto sacrificio.

Lo cierto del caso es que todo se resume en esta sola y única posesión: amor. Es todo. Se tiene o no se tiene.

Continuará…