Diezmar sí o no (Parte 37)
Continuación…
¿Cuál fue el propósito del diezmo bíblico?
Nunca despojar a nadie, está claro. Tiene dos caras según lo que nos enseña la Palabra en el AT: a) Atender las necesidades de las viudas, huérfanos, enfermos, y pobres del pueblo del Señor. Jamás construir nada con él ni hacer rico a nadie y b) La responsabilidad de sostener dignamente a quienes se dedican arduamente al trabajo en la obra de Dios. (Aquellos verdaderamente señalados por el Espíritu Santo para tal labor y que los reconocen todos no por título ni puesto alguno, ni imposición, sino por caracter y testimonio real).
El diezmo no está en la iglesia ni aplicable a ella según se ve claramente en el NT, pero el propósito que perseguía, ese sí que está y es el que debíamos practicar sí o sí los creyentes gentiles.
Dar en apego al deseo del corazón de Dios es la esencia del asunto: la atención a las necesidades de nuestros hermanos (Gálatas 6: 10) y el apoyo a la extensión del reino de Dios (como las mujeres y muchos que colaboraban con el ministerio de Jesús, Filipos que ofrendaba a Pablo y la misma iglesia que sostenía a quienes trabajan en la difícil labor de predicar al mundo).
Los desórdenes, manipulaciones, enriquecimientos y cualquier uso indebido de los dineros de la casa del Señor no fueron ni son idea de Dios, ni Él las propició, ni corresponden a la genuina casa del Señor. Son el producto de mentes impías, corruptas y diabólicas que por el amor al dinero e impregnados de la religiosidad que también es un sistema diabólico que impera en este mundo, hacen y deshacen a placer usando a ingenuos que no conocen la Palabra. Sistema que satura y mantiene cautivas a todas las religiones sin excepción.
Continuar financiándolo, es participar de sus malas obras y por lo consiguiente afrentar al Señor. El sitio en el cual usted dice congregarse y al que llama “iglesia”, no querrán bajo circunstancia alguna que usted deje de dar porque a la verdad atenta con desmoronar ese sistema. Pero usted se debe a Cristo y a su Palabra, no a ninguna denominación.
Continuará…