Diezmar sí o no (Parte 4)
Continuación…
¿Por qué esa condición? ¿Acaso Dios tiene necesidad y requiere alimentarse? Es risible pero usted y yo comprendemos que aquello que se traía en obediencia a su mandamiento no era para ponérselo en un altar y que se pudriera de estar allí si es que Dios no bajaba a consumirlo a tiempo. Todo aquel recurso de alimentos estaba asignado a los que servían en la casa del Señor o estaban llamados a ejercer dicho servicio que sabemos se refería al sacerdocio. Y este sacerdocio era una de las tribus de Israel. La tribu de Leví la cual no tenía tiempo para estar dedicándose a sembrar, ni criar ganados o pastorear ovejas, pues su trabajo era ministrar a Dios a favor del pueblo conformado tanto por ellos como por las 11 tribus restantes las cuales debían sostenerles con sus diezmos, ofrendas, primicias, etc.
Por eso debía ser alimento bien conservado y además algo permanente porque esos sacerdotes no eran ángeles (risas) sino que comían y debían alimentar a sus familias igualmente.
Así vemos que el diezmo era un asunto de atención social, siempre lo fue y Dios en su sabiduría no dejaría a nadie que le sirviera desatendido. ¡Qué fiel es Dios y simple a la vez!
Eso quiere decir que si usted come y come rico porque Dios le ha dado salud y condición para obtener recursos y ganar buen dinero en ello, sepa que hay personas con un llamado de Dios que le ministran con amor y que le sirven a Dios de forma ardua e insisto bíblicamente, de forma ardua, que le sirven la Palabra de Él incondicionalmente y también comen y merecen comer rico como usted. No sea mezquino.
Si continuamos viendo el versículo, se confirma lo que hemos venido describiendo, el diezmo era un tema mayormente de alimento: “…todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año”. Ahora note que tampoco se trataba de un “monto fijo” siempre, pues un año la cosecha podía ser muy buena y otro año no. Por ello el diezmo además de ser un tema de atención social, era un tema de justicia pues no se le decía a nadie que su diezmo debía aumentar y no bajar de lo que había dado anteriormente. Justo la décima parte de lo obtenido fuese mucho o poco siempre justamente sería la misma cantidad porcentual no así la misma cantidad a entregar.
Continuará…