domingo, 30 de noviembre de 2025

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 14 y final

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 14 y final

Continuación…

Esto no es un ataque a ningún local ni a ministro alguno, sino un llamado a la conciencia y a un despertar, a utilizar el sentido común y la inteligencia que el mismo Dios nos dio para pensar y analizar sanamente. Analizar sin temor ni prejuicios religiosos la Palabra y ver la verdad que está allí y que no está oculta.

Con todo, posiblemente se sienta muy cómodo como está o quizá no le importe nada de lo que ha leído. Pero no puede tapar el sol con un dedo.

Tampoco se trata de que ahora se convierta en un rebelde que envenene a los hermanos o se ponga a causarle problemas a sus líderes y deje a su iglesia para no volver nunca más ni a esa ni a ninguna. Ese sería el mayor error que podría cometer en este momento en que ha leído solo este planteamiento.

Lo que debe, -y esto sí es muy importante-, es no dejarse manipular en nombre de Dios, amar verdaderamente a sus hermanos, ayudarles, leer sin prejuicios la Palabra con la guía del Espíritu Santo y obedecerla.

No haga lo que el Señor no haría ni lo que le toque a Él hacer.

Por todo esto y por mucho más, le insto a que volvamos a la Palabra y a su sencillez; nos conviene de veras. Rectifiquemos y veremos la Gloria de Dios que todavía no conocemos.

¡Es hora de despertar del letargo religioso, iglesia!  (Efesios 5: 14)

Fin.

En nuestra próxima serie de estudio, abordaremos otro tema muy sensible y por supuesto tan pero tan manipulado: Pagar los diezmos, ¿nos corresponden o no?


domingo, 23 de noviembre de 2025

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 13

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 13

Continuación…

¿Cree que hay justicia en tal actitud?

¿Cree que Dios pasará por alto el pecado de la indiferencia para con sus hermanos solo por posarse cómodamente en una silla acolchada que usaba durante dos horas?

¿Cree usted haberse congregado alguna vez según Hebreos 10: 25?

¿Cree haber invertido su recurso en la obra de Dios o adormecido se tragó lo que le vendieron que era la obra de Dios?

¿Supone conocer la Casa de Dios?

¿Por qué razón o razones cree usted que en la mayoría de esas iglesias casi que asaltan con arma en mano utilizando la biblia y la condenación contra los feligreses para que no falten a ninguna reunión y que paguen sus diezmos y ofrendas, y los ponen a trabajar disque en la obra de Dios o para Dios de forma gratuita dándoles algún puesto o título, comprometiéndoles su tiempo y por supuestos sus recursos?

Son preguntas que debe contestarse a sí mismo con toda sinceridad y verdad.

Todo el dineral que se ocupa para esas edificaciones y “ministerios”; para los que los administran (llámese personal contratado o pastores y “siervos”) viene de los bolsillos de los creyentes que asisten allí y/o de los bolsillos de hermanos creyentes de otras partes o países. Le obliguen o no a ofrendar o diezmar, siempre ponen sobre su espalda de alguna forma la responsabilidad de aportar para mantener esos lugares.

Nadie le dice que usted es un número más que suma a los intereses de quienes le lideran, y un potencial aportador de dinero.

Y lo “bailan” con el “Dios le bendiga, hermano”.

Continuará…


domingo, 16 de noviembre de 2025

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 12

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 12

Continuación…

No, el local no ha hecho más que cargarnos. Muchos defienden la aparente comodidad y digo aparente porque en realidad comodidad con preocupación no parece ser tan cómoda. Preocupación que produce cuidar y mantener un edificio. Al lado de que no deja de ser una propiedad que no nos pertenece a la mayoría porque ya alguien o alguna organización se adueñó de ella. Pasamos la vida pagando algo que no es nuestro. Tanto recurso que significa la supuesta comodidad.

Un día saldremos de allí y nos iremos para otra parte y nada nos llevaremos. Un día será vendido por alguien o por alguna organización y no recuperaremos nada. Y ¿a dónde se irán los millones que cuestan esas edificaciones si se venden? No lo sabemos ni nadie nos buscará para devolvernos nada. Se quedarán en alguna organización o en algunos bolsillos que nunca pusieron nada para edificarlos.

Nunca la Palabra nos mandó a comprar terrenos ni a empeñarlos en nombre de la obra de Dios. Nada de eso hay en el Nuevo Testamento. Nada de eso es ni ha sido del interés de Dios. Nadie puede justificarlos con la biblia en la mano para nosotros como gentiles redimidos.

Esos sitios (incluyendo terrenos y edificaciones) han sido motivo de rencillas y de separaciones de muchísimos grupos. Muchos quedaron abandonados en batallas legales de años y allí están pudriéndose.

¿Acaso no aprendemos de la historia?

Miremos Europa y otras regiones del mundo como muchísimos de esos edificios terminaron con asistencias mínimas o hasta abandonados totalmente, pero allí están, siendo testimonio de la insensibilidad de los que alguna vez albergaron que se preocuparon por embellecerlos y mantenerlos hermosos e impecables, pero nunca socorrieron a los santos que tuvieron al lado.

Continuará…


domingo, 9 de noviembre de 2025

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 11

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 11

Continuación…

Observe:

Si apuntamos hacia un local, eso representa adquirir un terreno (dinero), buscar permisos y hacer planos (dinero), hay que constituirse en una asociación legalmente respaldada con su respectiva personería jurídica (dinero). Hay que adquirir materiales y contratar constructores (dinero); hay que detallarlo y embellecerlo (dinero); hay que proveerle las condiciones básicas de funcionamiento (dinero). Hay que asegurarlo (dinero). Se deben incluir todos los enseres necesarios para desarrollar actividades multitudinarias en ellos (dinero). Si queremos darle elegancia y mayor comodidad, eso significa más dinero. Hay que proveerle mantenimiento y cuidado (dinero y más dinero), pagar impuestos (dinero) y además requerirá personas profesionales que lo administren (más dinero aún).

Luego también hay que pagar (dinero, dinero) los ministros que se encarguen de darnos la Palabra y que se entiendan de liderarnos y manipularnos…

Todo un compendio de recursos que se malgastan sin más ni más. Y para lo importante que Dios había ordenado… ya no alcanzó.

Y viene lo peor… locales que cuestan verdaderas fortunas y que exigen recursos diarios, pasan cerrados la mayor parte del tiempo dándosele uso una o dos veces a la semana en la mayoría de los casos. ¡¡Qué mal!!

Locales que envanecen los corazones de quienes los edifican por las grandes obras que han levantado.

Locales que envanecen los corazones de quienes lideran a los que allí se reúnen y cuentan semana a semana con auditorios que les escuchan con toda sumisión las ignorancias que se atreven a decir y que sostienen subordinadamente sus rebosantes billeteras; luces y cámaras que les enfocan para sentirse reconocidos e importantes exponiéndoles al mundo pero para llamar ingenuos y atraerlos hacia sí.

Continuará…


domingo, 2 de noviembre de 2025

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 10

¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 10

Continuación…

¡Verdaderamente qué ventajas nos entregó la cruz!

Todo esto nos dice el lugar que debe tener el local sea cual sea para con la iglesia el Cuerpo de Cristo. Esto por supuesto no hace al local desde ninguna perspectiva algo malo o satánico.

Nunca ningún local será diabólico, lo diabólico y perverso serán aquellos que reacios a la fe y la esperanza, quienes jamás quieren aceptar la Palabra que los puede salvar, prefieren seguir sus desviados caminos. Aquellos con mentes reprobadas y cuyas acciones solo llevan a la perdición.  Los desobedientes que viendo estas cosas y leyéndolas en la Palabra, no quieren seguir al Señor y prefieren continuar con sus nefastas tradiciones humanas.

Si comprendemos bien la Palabra y el diseño perfecto de Dios, sabremos que Él nunca nos llevará a construir ningún edificio en donde se congreguen los creyentes porque no hace falta. El hecho que llevemos 1700 años de estar levantando edificios y desperdiciando los recursos en ello y en su manutención, no justifica que lo sigamos haciendo. Eso ha sido un error de grandes proporciones que mató la belleza, vida y sencillez del pueblo del Señor.

Nadie debería pretender que al ser demasiados en una casa entonces se debe pasar a un local. Pero es la lamentable salida que se le da al crecimiento. Ello no soluciona sino entorpece la obra.

Los creyentes del primer siglo sencillamente abrían más casas. De nuevo, si ocupaban reunirse la mayoría de ellos para decisiones importantes o para una enseñanza extraordinaria, iban a una gran plaza o alquilaban un lugar, pero eso era algo esporádico.

Sabían que el recurso económico estaba asignado a lo verdaderamente importante y eso era los hermanos, la real casa de Dios. Así que el local nunca les significó problema alguno. Sencillamente no existía.

Continuará…