¿Se trata entonces de satanizar un local? Parte 14 y final
Continuación…
Esto no es un ataque a ningún local ni a ministro alguno, sino un llamado a la conciencia y a un despertar, a utilizar el sentido común y la inteligencia que el mismo Dios nos dio para pensar y analizar sanamente. Analizar sin temor ni prejuicios religiosos la Palabra y ver la verdad que está allí y que no está oculta.
Con todo, posiblemente se sienta muy cómodo como está o quizá no le importe nada de lo que ha leído. Pero no puede tapar el sol con un dedo.
Tampoco se trata de que ahora se convierta en un rebelde que envenene a los hermanos o se ponga a causarle problemas a sus líderes y deje a su iglesia para no volver nunca más ni a esa ni a ninguna. Ese sería el mayor error que podría cometer en este momento en que ha leído solo este planteamiento.
Lo que debe, -y esto sí es muy importante-, es no dejarse manipular en nombre de Dios, amar verdaderamente a sus hermanos, ayudarles, leer sin prejuicios la Palabra con la guía del Espíritu Santo y obedecerla.
No haga lo que el Señor no haría ni lo que le toque a Él hacer.
Por todo esto y por mucho más, le insto a que volvamos a la Palabra y a su sencillez; nos conviene de veras. Rectifiquemos y veremos la Gloria de Dios que todavía no conocemos.
¡Es hora de despertar del letargo religioso, iglesia! (Efesios 5: 14)
Fin.
En nuestra próxima serie de estudio, abordaremos otro tema muy sensible y por supuesto tan pero tan manipulado: Pagar los diezmos, ¿nos corresponden o no?