domingo, 28 de diciembre de 2025

Diezmar sí o no (Parte 4)

Diezmar sí o no (Parte 4)

Continuación…

¿Por qué esa condición? ¿Acaso Dios tiene necesidad y requiere alimentarse? Es risible pero usted y yo comprendemos que aquello que se traía en obediencia a su mandamiento no era para ponérselo en un altar y que se pudriera de estar allí si es que Dios no bajaba a consumirlo a tiempo. Todo aquel recurso de alimentos estaba asignado a los que servían en la casa del Señor o estaban llamados a ejercer dicho servicio que sabemos se refería al sacerdocio. Y este sacerdocio era una de las tribus de Israel. La tribu de Leví la cual no tenía tiempo para estar dedicándose a sembrar, ni criar ganados o pastorear ovejas, pues su trabajo era ministrar a Dios a favor del pueblo conformado tanto por ellos como por las 11 tribus restantes las cuales debían sostenerles con sus diezmos, ofrendas, primicias, etc.

Por eso debía ser alimento bien conservado y además algo permanente porque esos sacerdotes no eran ángeles (risas) sino que comían y debían alimentar a sus familias igualmente.

Así vemos que el diezmo era un asunto de atención social, siempre lo fue y Dios en su sabiduría no dejaría a nadie que le sirviera desatendido. ¡Qué fiel es Dios y simple a la vez!

Eso quiere decir que si usted come y come rico porque Dios le ha dado salud y condición para obtener recursos y ganar buen dinero en ello, sepa que hay personas con un llamado de Dios que le ministran con amor y que le sirven a Dios de forma ardua e insisto bíblicamente, de forma ardua, que le sirven la Palabra de Él incondicionalmente y también comen y merecen comer rico como usted.  No sea mezquino.

Si continuamos viendo el versículo, se confirma lo que hemos venido describiendo, el diezmo era un tema mayormente de alimento: “…todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año”. Ahora note que tampoco se trataba de un “monto fijo” siempre, pues un año la cosecha podía ser muy buena y otro año no. Por ello el diezmo además de ser un tema de atención social, era un tema de justicia pues no se le decía a nadie que su diezmo debía aumentar y no bajar de lo que había dado anteriormente. Justo la décima parte de lo obtenido fuese mucho o poco siempre justamente sería la misma cantidad porcentual no así la misma cantidad a entregar.

Continuará…


domingo, 21 de diciembre de 2025

Diezmar sí o no (Parte 3)

Diezmar sí o no (Parte 3)

Continuación…

Y aquí es donde coincidimos, primero deseamos de corazón obedecer lo que Dios dice en su Palabra y segundo, es comprensible bíblicamente hablando que algunas personas vivan del evangelio.

Ahora entonces podemos argumentar. ¿Quiere ser bíblico? De eso se trata.

Iniciemos con el pasaje que luce tal cual en imperativa ordenanza: Indefectiblemente diezmarásDeuteronomio 14: 22.

Un análisis preliminar y seccionado del pasaje sin atender contextos nos dice que diezmar ha de ser indefectible. ¿Qué quiere decir esto? Por supuesto usted y yo lo entendemos: diezmar sin defecto. Y efectivamente era eso, diezmar libre de defectos o irregularidades. Si lo vemos occidentalmente nos parece algo extraño porque si se trata de la décima parte de lo que ganamos, entonces pensar en defecto allí como que no coincide. Un diez es un diez y no un 9.9 ni un 10.1. Pero la realidad es que aquí debemos pensar con mente judía y colocarnos en el Israel del éxodo hace unos 3500 años

Decirle sin defecto a un judío que comprende que aquello que traerá es para su Dios, entonces sabe que ha de ser algo perfecto. Y no se trata específicamente de dinero (que no se usaba mucho para transaccionar en ese momento) sino de frutos de lo que sembraba, hierbas, aceites, productos obtenidos de sus ganados y ganados por supuesto entre otras cosas. En otras palabras se trataba de alimento. Y este debía estar en buen estado, ser bueno para ser consumido y no tener a la vista nada que le hiciera parecer defectuoso. Entonces el término indefectible cobra sentido.

Ahora bien, indefectible también conlleva el sentido que ha de ser obligatorio, constante, invariable, indeclinable, cierto; es decir, no se puede obviar;  hay que hacerlo siempre.

Continuará…


domingo, 14 de diciembre de 2025

Diezmar sí o no (Parte 2)

Diezmar sí o no (Parte 2)

Continuación…

Parece más bien una tiranía que no admite que se pueda hablar con libertad y cuestionar los procederes, o bien coloca un bozal “espiritual” a los que se oponen para acallarlos, o finalmente los quita de en medio (los echa fuera) etiquetándolos de rebeldes. Y las multitudes aplauden tal acción.

Por supuesto que es una tiranía “santa” religiosa que interpreta la biblia para su propio beneficio y no hay más que obedecer. Se está dentro de un Sistema religioso que hace del poder y las finanzas su sustento principal. Así que mantener la ignorancia entre los que lo conforman es a mi parecer el tercer elemento clave.

La biblia dice que Cristo es el Señor por sobre todas las cosas, y Señor en su iglesia porque Él la compró con su sangre, por lo tanto, no existen otros señores que decidan o tomen decisiones en la genuina y sana iglesia la casa del Señor, sólo y únicamente Él. Respecto a los recursos que aportan quienes la conforman, la Palabra da lineamientos claros y específicos.

En cambio en la iglesia sistemática, la ignorancia deja pleno lugar a la manipulación por parte de abusadores que no solo usurpan el señorío del Cristo que dicen proclamar, conforman un Sistema santificado el cual se sostiene con el poder y la autoridad con que se disfraza y redirige los recursos a fines irregulares. Todo lo que atente contra el poder en él y que malogre sus finanzas basado en el conocimiento que da libertad, es mirado como herético, y por supuesto peligroso y no tiene cabida en él como ya mencionamos.

Nadie en el sistema entenderá razones, justas razones, por lo que se ha de estar fuera del él para poder ver la realidad que nos fuera negada siempre.

Si no comprendemos ese panorama, difícilmente escucharemos o prestaremos atención a algo que creemos quiere destruir nuestro sincero sentimiento de dar en obediencia a la Palabra porque ¿de qué otra forma se pueden sostener los siervos y los ministerios que están predicando y trabajando para el Señor sirviéndonos la Palabra? -pensamos-.

Continuará…


domingo, 7 de diciembre de 2025

Diezmar sí o no (Parte 1)

Diezmar sí o no (Parte 1)

Indefectiblemente diezmarásDeuteronomio 14: 22

Cualquiera en su anhelo de obedecer la Palabra, al leer este mandamiento de ejecútese sí o sí, no tendrá reparos en aceptar y procurar tal cosa sin preguntar nada. En otras palabras, Dios lo ordena y hay que hacerlo. Pero ¿debemos concluir que esa sola expresión es a dónde nos lleva la Palabra?

¿Mandamiento que en tono imperativo está para ser aplicado sobre cualquiera que lo lea?

Y es aquí en donde saltarán los líderes religiosos muchos de los cuales son evangélicos que con su dedo acusador y con la condenación a la mano de Malaquías 3: 9 la impregnarán de tajo al que se atreva a desafiar la voluntad impresa de Dios.

¡Qué cuadro!

Pero un momento, dejemos toda la argumentación de lado y solo atrevámonos a analizar la situación sin prejuicios para comenzar. Por que a la verdad no vamos a entrar a un estudio del tema sin dejar en claro un antecedente.

De dónde viene la diferencia de un sí a un no respecto a diezmar.

Sobradas razones hay para un sí, pero sobradas razones hay también para un no. ¿Entonces es ambigua la respuesta? Por supuesto que no, pero continuemos.

Si lo vemos desde nuestra sociedad occidental, por un lado la descomunal y encarnecida petición que se hace desde los púlpitos hacia los feligreses para que no falten a su compromiso de sostener la obra y que se presenta como la normalidad del proceso para la obtención del recurso. Y por otro lado el tema de si con esos recursos se deben pagar o comprar cosas o debe engrosar billeteras de algunos como se ha visto en no pocos casos. Lo cierto es que no hay libertad de réplica a eso en las organizaciones religiosas modernas.

Pero si el asunto es justo, ¿por qué no acepta la réplica?

Si debe hacerse a pesar de dichas cosas y es justo así, por qué no verlo con toda la apertura del caso y sin miedo. Pero por cuanto no lo es y porque es peligroso para la subsistencia de esa forma de iglesia, entonces se prohíbe cualquier indagación que ponga entredicho tales comportamientos.

Continuará…