Las “tres partes” del hombre 45° Parte
Continuación…
Para el caso del
espíritu angelical o el espíritu inmundo, aunque tampoco tienen una forma
definida, al materializarse pueden parecer uno de nosotros sin que nadie los
diferencie -algunos sin saberlo hospedaron ángeles (Hebreos 13: 2). Pero recordemos que el Señor envió espíritus
inmundos a cerdos, lo que nos dice en definitiva que no necesariamente tienen
forma o figura humana siempre como para lograr introducirse en un ser vivo que
no es humano. Sin embargo, esto tampoco podemos tomarlo como norma pues es bien
claro que esos espíritus pidieron permiso al Señor para poseer aquellos cerdos,
no lo podrán hacer por decisión propia.
El reino de las tinieblas tiene limitaciones.
Pero el que Dios pone en el hombre, no se vio nunca, ni nadie puede describirlo como una figura de cual o tal forma. Cualquier disque espíritu que crean los hombres ver, le aseguro como ya dije antes, que no es ningún hombre sino demonios disfrazados. Los ángeles que son espíritus, Dios si les permitió tomar forma humana pues se manifestaron como hombres que en algunas oportunidades eran resplandecientes y en otras pasaron inadvertidos y nadie notó que fueran ángeles mensajeros de Dios.
¿Puede más de un espíritu habitar en el hombre?
Por lo que acabamos de analizar respecto al Espíritu de Dios, es totalmente factible. Sin embargo, una vez que el Espíritu de Dios hace morada en el hombre, ningún otro espíritu salvo el que Dios le había dado le poseerá pues ya tiene un Dueño, Guarda y Protector.
Respecto a aquellos que viven sin Dios, definitivamente toda clase de malos espíritus (espíritus demoníacos o inmundos) les invaden pues tienen vía libre allí. Inclusive un solo hombre podría tener miles de demonios (legiones) viviendo en él e influenciándole para toda clase y tipo de maldad o padecimientos, dicho sea de paso.
Solo Dios puede liberarles, pero no lo hará si la persona no se lo permite o bien si alguien cercano no intercede por él y le lleva a Cristo.
Continuará…